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¿Puedo mantener la línea en Navidad?

Scottona alla rucola su tavola imbandita

Comer es uno de los placeres de esta vida. Estar en forma, guapos y delgados es uno de los objetivos que siempre tenemos en mente, aunque… muchas veces no somos capaces de llevarlo a cabo. Pertenecemos a una sociedad en la que todas las celebraciones, encuentros con amigos y demás eventos se celebran comiendo y bebiendo, pero también nuestra sociedad marca el prototipo  del ser humano delgado, ¿cómo podemos conseguirlo? En algún momento podemos pensar que esto es contradictorio, y, en cierta medida, es así, pero tenemos que intentar tener una vida sana, una alimentación variada y equilibrada sin renunciar a salir a comer, cenar o cualquier otra cosa que nos propongan.

El mes de diciembre es el mes de las comidas y las cenas por excelencia. Además de las fechas señaladas en las que comemos en familia y, “tiramos la casa por la ventana”, en lo que al tema gastronómico se refiere. Es una época en la que todos nos vamos a cenar con nuestros compañeros de trabajo, nuestros amigos, a los que sólo vemos en estas fechas porque viven lejos. A todo esto, tenemos que añadir los deliciosos dulces navideños, a los que no nos podemos resistir, pero ¡engordan y mucho!

Con todas estas salidas y comidas abundantes en casa, ¿quién es capaz de guardar la línea? ¡Nos parece imposible no engordar!

Os vamos a dar unos consejos para que veáis que no es tan difícil cuidarse un poco en estas fechas tan señaladas:

– Si sois los encargados de preparar el menú navideño, hacedlo con antelación, hay muchas cosas ricas que se pueden hacer a la plancha y no fritas o rebozadas, de esta forma disminuirán mucho las calorías de cada plato.  Los asados también son una buena opción porque no llevan nada de grasa.

– Si cocinas, cocinas, es decir, no es necesario que pruebes todos los platos que estás haciendo. No picotees entre horas, si te entra hambre toma algún alimento bajo en calorías para “matar el gusanillo” hasta que llegue la hora de comer o cenar.

– En esta época se come mucho marisco. Aprovecha este plato riquísimo y muy bajo en calorías para ponerlo en todos tus menús. Eso sí, si el bolsillo te lo permite.

– Los días de Nochebuena y Nochevieja, lo ideal es desayunar fuerte, hacer una comida ligera y consumir algún lácteo o pieza de fruta para merendar. De esta forma podrás disfrutar de toda la cena pero, “en plato pequeño”, porque no tendrás mucho hambre.

– Es habitual no realizar ejercicio físico cuando se está de vacaciones. Los eventos y reuniones con la familia y los amigos hacen que tengamos menos tiempo para practicar deporte; no nos engañemos, siempre se puede encontrar un hueco. No olvides seguir con el ejercicio físico para eliminar esas calorías extras que, inevitablemente, ingerimos.

– También hay que intentar moderar el consumo de alcohol, puesto que cada gramo de alcohol que ingerimos aporta siete kilocalorías, y a largo plazo puede producir también daño hepático y problemas con el colesterol. Acompaña las comidas con bebidas con menos grados como vino o cava. Recuerda que el agua es el mejor líquido que podemos ingerir.

– Los dulces Navideños es mejor tomarlos por la mañana. El aporte de calorías tiene que ser mayor por la mañana que antes de irse a dormir. En estas fechas el consumo de dulces aumenta de manera notable,  por ello, los expertos  recomiendan que se consuman por la mañana en lugar de por la noche.

– Una vez inmersos en el “maremágnum” de comidas y eventos navideños, parece que los días que están entre las fechas señaladas, se tiene que seguir consumiendo alimentos con altos aportes calóricos. Os recomendamos que aprovechéis los días entre las fechas festivas para desintoxicar el cuerpo. Estos días es recomendable disminuir el aporte de grasas y aumentar la ingesta de frutas y verduras.

¡Disfruta de estas fechas en familia y del gran placer de la comida, pero recuerda que debes comer todo en plato pequeño! Este es el gran secreto.

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