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Aprender técnicas de relajación

Young woman doing yoga

Viviendo sumergidos en el caótico ritmo que llevamos no hay nada más útil que el conocimiento y el dominio de alguna técnica de relajación. Gracias a ellas podremos reducir el nerviosismo, la tensión física y mental, el cansancio y la angustia.

La relajación es un arma eficaz para alcanzar el equilibrio mental y conseguir la capacidad de autocontrol ante situaciones estresantes o adversas del día a día.

Las técnicas de relajación tienen como objetivo plantarle cara a los mecanismos de estrés a través de los ejercicios de respiración, la visualización, el aprendizaje de la tensión-relajación, el yoga, etc. Lo ideal es que aprendas varias de ellas y puedas usarlas conjuntamente.

Para iniciarte en estas técnicas prueba un día en tu casa a realizar estos sencillos ejercicios. Sólo tienes que elegir un momento en el que puedas ocupar unos minutos a esta práctica. Colócate cómoda en el suelo sobre una esterilla o alfombra, en una silla o en la cama, adoptando una posición en la que te encuentres a gusto. Y a continuación:

  1. Comienza realizando un par de respiraciones suaves y profundas. Coge aire por la nariz y échalo por la boca muy lentamente. Intenta observar los movimientos que realizas al respirar pero no los cambies, simplemente obsérvalos.
  2. Empieza contrayendo los músculos de los pies dejando el resto del cuerpo relajado. Mantenlos tensos y pesados 20-30 segundos y después, relájalos. Siente la diferencia entre la sensación de tensión muscular y la de relajación.
  3. Realiza estos mismos ejercicios de tensión-relajación por grupos musculares, desde los pies, como ya hemos hecho, hasta los músculos faciales. Continúa con las piernas y ve avanzando por el vientre, el pecho, el cuello…
  4. Intenta tomar conciencia de la diferencia de sensaciones entre las zonas relajadas tras la realización del ejercicio y las zonas de tu cuerpo que aún no has ejercitado.
  5. Cuando termines de recorrer tu cuerpo y llevar a cabo los ejercicios de tensión-relajación, vuelve a realizar un par de respiraciones profundas y lentas. Procura que sean muy lentas para oxigenar bien y poder sentir con más intensidad la sensación de calma.

Esta es una de las muchas técnicas de relajación que existen. Con ella logramos identificar la tensión de los distintos grupos musculares para poder relajarlos posteriormente. Con la relajación muscular y la respiración pausada y profunda, invitamos a la mente a relajarse de forma similar.

Para comenzar a realizar estas sencillas técnicas te ayudará que lo hagas en un ambiente tranquilo, alejado de ruidos y con una luz tenue. Puedes acompañarlo de música relajante y no olvides ponerte ropa cómoda.

Conforme cojas práctica podrás realizar estos ejercicios en momentos en los que sientas mayor tensión. Al haber educado tu cuerpo y tu mente, ambos responderán cuando te encuentres en alguna situación difícil y estresante, de manera que lograrás autocontrolar la respiración y el estado de nerviosismo con mayor eficaz.

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