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¿CÓMO ME CUIDO?

Ilustración de gránulos en forma de corazón.

Realmente somos salud pero ahora lo común es enfermar, lo vemos algo normal. Lo que nos enferma realmente es la separación de nuestra intuición tomando aquello que nos hace daño, viviendo a un ritmo elevado, con pensamientos erróneos, es decir, dejamos de escuchar a nuestro cuerpo.

Puedo asegurar por propia experiencia que cuando uno está atento a su cuerpo es consciente de cómo se encuentra y nos empuja a encontrar el equilibrio de nuevo. Y entonces es cuando resulta fácil prevenir o al menos mitigar las enfermedades. Y si hace falta tomar medicamentos sintéticos, apoyarlo con lo “natural” ayuda muchísimo en reducir sus efectos secundarios. 

Lo que yo hago para estar lo más sana posible es:

-Una alimentación sana y lo más equilibrada posible, dónde haya mucha verdura, proteína de calidad, cereales integrales y fruta de temporada, haciendo que mis defensas estén fuertes y mi cuerpo bien nutrido. Porque no es tan importante lo que comemos sino lo que llega a las células.

Desintoxicarme al menos 2 veces al año. En la entrada de primavera y otoño es lo más apropiado. Es inevitable que nuestro cuerpo se vaya “ensuciando” por lo que comemos y respiramos en las ciudades.

-Realizo ejercicios de respiración y meditación todos los días. En el aire hay energía que nos revitaliza y nos limpia, además de relajarnos. Mantener un correcto fluir energético en nuestro cuerpo nos aporta una gran fortaleza física y mental.

-Una actitud lo más positiva y alegre posible, viviendo el momento. Reir y amar hace milagros en la salud.

– Doy paseos diariamente para mover la circulación, oxigenar mis células y además respirar el aire libre recibir la luz del sol, un gran aliado de la salud.

Es muy importante creer en la capacidad natural que tiene el organismo para superar la enfermedad. Cuando un cuerpo está muy intoxicado necesita de una ayuda, desintoxicándonos, tomando alimentos sanos y suplementos naturales para que el organismo encuentre el punto de equilibrio y se produzca la sanación. Entender y creer en esta capacidad innata que tenemos todos para sanarnos es muy importante para la propia sanación.

Por ejemplo, ahora que estamos en invierno la gripe nos acecha, y tengo la posibilidad reforzar mis defensas ayudándome con homeopatía, fitoterapia y/o suplementación (¡sin olvidar la alimentación y los otros puntos arriba detallados!). Tú también puedes hacerlo y confiar en tu cuerpo pero para ello es muy importante informarte sobre las posibilidades que tienes al alcance de tus manos, y por eso me animo a decirte: “cierra la puerta a la gripe y ¡Suma salud!” (www.cierralapuertaalagripe.es).

El conocimiento es libertad, libertad para decidir cómo quiero sanarme, como quiero vivir y así hacerme responsable de mi salud tomando la mejor decisión posible junto a la ayuda de un profesional. Hazte más consciente de lo que comes, cómo respiras, qué haces y qué piensas, en definitiva, de cómo vives. Ahora dime, ¿Cómo te cuidas tú?.

Fuente: http://www.lasaludestaentusmanos.blogspot.com.es/

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