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Vigorexia, la obsesión por el cuerpo

Persons Feet on Weighing Scale

Actualmente se escucha hablar con frecuencia de trastornos de alimentación o de la imagen corporal como la anorexia y la bulimia. Pero la vigorexia es un trastorno menos conocido que es más frecuente en hombres jóvenes y adolescentes y que suele pasar más desapercibido entre las familias. No hay registros en cuanto a morbi-mortalidad a diferencia de la anorexia en donde el registro de mortalidad es abundante, y esto lleva a un mayor desconocimiento de la enfermedad y que ésta pase más desapercibida hasta que tiene consecuencias fatales.

La vigorexia es un trastorno caracterizado por la presencia de una preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal. También es conocido como complejo de Adonis. Se debe tratar como un desorden emocional donde las características físicas se perciben de manera distorsionada, así la persona que sufre este trastorno llega a obsesionarse por su estado físico hasta niveles patológicos y sintiendo una necesidad obsesiva de realizar ejercicio físico para mejorar su aspecto corporal.

¿Cuándo sospechar?

Cuando alguien se somete a una actividad extrema, tiene obsesión por su cuerpo y pasa un gran número de horas practicando deporte (más de 8 horas en el mismo por día), tendremos que sospechar. Esta actitud puede llegar a producir aislamiento social.

Si además, tiene especial obsesión con el cuidado de la dieta, consume proteínas y carbohidratos de manera excesiva, y reduce la cantidad de lípidos, puede estar en riesgo de padecer vigorexia. Si se siguen estos patrones se pueden producir alteraciones metabólicas importantes.

Al mismo tiempo, la baja autoestima, las convulsiones, los mareos, los dolores de cabeza y las taquicardias son síntomas de este desorden. Y es frecuente que estas personas recurran a medicamentos anabólicos.

Lo mejor, la prevención

Actualmente en nuestra sociedad existen factores socioculturales de culto al cuerpo que tienen un papel importante en los trastornos de la imagen corporal. La mejor medida para evitar estos trastornos es la prevención.

El tratamiento de estos trastornos es multidisciplinar, centrándose sobre todo en modificar la autoestima, la imagen corporal que el vigoréxico tiene de sí mismo y conductas como las mencionadas: pesarse varias veces al día, entrenar muchas horas seguidas o ingerir gran variedad de suplementos alimenticios.

 

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