Cierra la puerta a la gripeCómo aliviar el dolor de espalda - Cierra la puerta a la gripe
boiron.es

Cómo aliviar el dolor de espalda

Cómo aliviar el dolor de espalda

Es muy probable que hayas sufrido alguna vez dolores de espalda. Se trata de uno de los males más comunes de nuestra época. El dolor de espalda puede ser de distinta naturaleza y generalmente se debe a un cúmulo de factores, pero por suerte podemos evitarlos o al menos disminuirlos mediante sencillos cuidados.

Posiblemente el dolor de espalda que más sufre la población es el dolor de la zona lumbar o lumbalgia. Suele deberse a contracturas musculares o como consecuencia de alguna lesión producida por el levantamiento de grandes pesos o algún movimiento brusco y violento. El dolor cervical también es bastante común y a veces va acompañado de cefaleas, mareos o vértigos, disminuyendo considerablemente la calidad de vida.

¿Qué causas me pueden producir dolor de espalda?

Existen diversos factores de riesgo de sufrir dolor de espalda. Entre ellos destacamos:

La edad. Con los años se produce un desgaste de las vértebras y de las articulaciones que favorece la aparición del dolor.

- El tipo de actividad laboral. Cualquier trabajo que requiera levantar pesos o agacharse con frecuencia puede producir lesiones en la espalda. Igualmente, el permanecer largas horas de pie o sin poder apoyar la espalda aumenta el riesgo.

-El estilo de vida. La vida sedentaria, muy frecuente hoy en día, incrementa el riesgo de sufrir dolores de espalda. La falta de tono muscular enlentece la recuperación de las estructuras de la espalda.

-El sobrepeso constituye otro de los factores de riesgo clave para desarrollar dolores de espalda. La columna vertebral debe soportar una mayor presión, especialmente la zona lumbar, afectando también a otras estructuras como las rodillas.

-La postura. Las malas posturas favorecen las contracturas musculares.

¿Qué cosas puedo hacer para aliviarlo?

¡Vigila la postura!

Intenta vigilar las posiciones que adoptas en tu día a día y corrígela en la medida que puedas. Siéntate manteniendo la espalda recta y al permanecer de pie dobla ligeramente las rodillas para disminuir la curvatura que tiene la espalda.
Para esto es de gran importancia la “higiene postural”. Con ésta lo que se busca es aprender a realizar los esfuerzos de la vida cotidiana de la manera más apropiada. En muchos centros y gimnasios se practican sesiones para reeducar la espalda a través de la observación y corrección de las posturas.
No sólo es importante que corrijas las posturas durante el día sino que lo hagas también al dormir. Por ejemplo, procura dormir colocando un cojín pequeño entre las piernas para mantener la posición de la espalda alineada.

¡Haz ejercicio!

Di adiós a la vida sedentaria. Con una sencilla tabla de ejercicios y estiramientos podrás fortalecer la musculatura y conseguirás que la espalda esté más preparada para soportar el peso, las malas posturas y evitar así las contracturas.
A medida que hagas ejercicio los músculos se calientan y el dolor desaparece gradualmente.

Aplica calor en la zona

Si tus dolores de espalda se deben a contracturas musculares, te será de gran alivio que apliques calor en la zona que te molesta. Basta con que pongas unos paños calientes o una almohadilla eléctrica en la zona y notarás la mejoría al poco tiempo. Conseguirás así mejorar la circulación y relajar la musculatura.

Aún con todos estos consejos, si observas que los dolores no remiten o van en aumento, acude a tu médico para que lo valore más detenidamente mediante pruebas complementarias y pueda establecer así un diagnóstico más preciso.

0