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Comer fuera de casa: tupper versus menú del día

Businesswoman eating salad at her desk

A lo largo de los años hemos adaptado nuestros hábitos de vida y alimentación a un nuevo modelo de sociedad en la que ha cambiado tanto la oferta y accesibilidad a los alimentos, como el tipo de trabajo y nuestra manera de disfrutar del tiempo libre. En general somos más sedentarios y la actividad física que realizamos en la jornada laboral es muy baja porque los procesos de producción se han mecanizado.  Ahora pasamos más horas trabajando sentados y muchas jornadas laborables son incompatibles con almorzar en casa. También son frecuentes las jornadas de trabajo largas sin tiempo para comer con tranquilidad al medio día, motivo por el cual se come más cantidad en la cena, tras finalizar la jornada laboral que ocupa todo el día.

El disfrute de nuestro tiempo libre va ligado a las diferentes formas de comer fuera de casa. Las relaciones sociales se organizan alrededor de la mesa  y la oferta de alimentos muy atractivos y agradables al paladar es casi infinita.

Como norma general, lo que debemos intentar hacer es adecuar nuestras comidas fuera de casa a una dieta tradicional y equilibrada que consista principalmente en platos mediterráneos, con alto contenido en verduras y hortalizas, pobres en grasas y eligiendo carne magra o pescado y un postre ligero. Se debe restringir el consumo de alimentos muy energéticos ricos en grasas saturadas.

Recogemos algunos consejos de la guía, Cuida tu peso fuera de casa, elaborada por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). 

Tupper en la oficina

Hoy en día, son muchas las oficinas y lugares de trabajo que disponen de un lugar apropiado para comer el menú que nos traemos de casa. De esta forma, disfrutamos de unos alimentos cocinados y listos para calentar y comer.

Otra idea es llevar un plato único que contenga hidratos de carbono y proteínas (paella, pasta con carne o pescado, legumbres). La idea es llevar una comida similar a la que comeríamos en casa, controlando el tamaño de las raciones (plato pequeño) y primando el consumo de frutas y verduras.

En el caso de cocinar con salsas, dar preferencia a las que tienen pocas calorías.

Si como en un restaurante a diario…

La mayoría de los restaurantes ofrecen un menú del día, sobre todo de lunes a viernes, que suele ser una opción económica, para los que optan por almorzar en estos establecimientos.

Algunos consejos…

  • El establecimiento debe de ser de confianza y disponer de productos de calidad.
  • En el caso de bufé libre, controla las cantidades.
  • Intenta tomar la ración de pan durante la comida y no ingerirla al principio para no abusar.
  • Calma la sed con agua. Preferentemente bebe agua durante las comidas.
  • Toma verdura o ensalada como primer plato tres veces/semana. El resto de los días puedes combinar pasta, arroz o legumbre.
  • Si el primer plato es graso o muy calórico compensa con un segundo ligero.
  • Evita fritos y rebozados.

 

Otra opción si comes en un restaurante es elegir el menú de la carta.  Es el caso típico de almuerzos de trabajo o comidas con clientes que requieren un menú más elaborado donde se puede elegir entre toda la carta. Además de los consejos anteriores para evitar comer y beber en exceso, debes tener en cuenta:

  • Es muy típico pedir varios platos para compartir, de entrante, y luego se elige un plato principal para cada comensal.  En este caso, opta por los alimentos de poca densidad energética, como verduras, ensalada o marisco.
  • Procura elegir una carne o pescado al horno o a la plancha como plato principal.
  • Si tomas bebidas fermentadas como vino, cerveza o sidra bebe despacio. Recuerda que debes realizar un consumo moderado.
  • El postre debe de ser ligero. Si no puedes resistir la tentación de la gran variedad de postres que te ofrecen, procura compartirlo y tomar media ración como máximo.
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