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8 puntos clave para el cuidado de la piel

Mima tu piel

Pese a ser el órgano de mayor extensión en nuestro cuerpo, muchos de nosotros nos olvidamos en parte del cuidado que requiere la piel. Pues bien, una piel cuidada y sana no deja de ser un reflejo de nuestra salud, de los hábitos de salud e higiene que tenemos y de nuestro estado en general, de modo que deberíamos tenerla en mente en nuestros cuidados diarios y no olvidarnos de ella.

La piel constituye una gran barrera de protección que separa nuestro medio interno del mundo exterior y esta capacidad protectora depende en gran parte del estado en el que se encuentra la piel.

Puntos clave para el cuidado de la piel:

- La higiene: elige jabones de ph neutro, dúchate con agua tibia y evita los baños prolongados. El exceso de jabón o de exfoliante no es recomendable, ya que irritan mucho la piel. Los jabones antibacterianos tampoco son aconsejables usar habitualmente ya que también pueden arrastrar parte de la flora que protege la piel.

Sécate bien tras salir de la ducha o el baño con pequeños toques, sin friccionar. Utiliza una crema hidratante tras el secado, a poder ser que también respete el ph de la piel y sin perfumes, con la intención de minimizar las reacciones alérgicas.

Si te gusta utilizar colonias procura echártela sobre la ropa y no directamente sobre la piel. Si usas desodorantes evita aquellos que contengan alcohol en su composición.

- Protégela de las radiaciones solares: tanto las radiaciones naturales como las artificiales son completamente perjudiciales para la piel. Está claro que los rayos solares son buenos para la salud pero siempre que vigilemos bien las consecuencias que tienen para la piel. Evita la exposición directa de los rayos solares y si lo haces ponte siempre protección solar con un factor de protección adecuado al tipo de piel (siempre es mejor “pecar” de más que de menos).

- Vigila los cambios climáticos extremos: el frío, la lluvia, el calor o los ambientes muy secos en exceso pueden también perjudicar la piel, alterándola. Intenta estar en ambientes que guarden un cierto nivel de humedad y si pones la calefacción en tu casa usa algún recipiente de agua o humidificador para evitar que el ambiente sea extremadamente seco.

- Cuida la alimentación: una dieta equilibrada y abundante en verduras, frutas, legumbres, etc. hará que mantengas unos niveles saludables de vitaminas y minerales para la piel. Por el contrario, una dieta donde predominan las grasas, los fritos y la comida preparada es perjudicial para la piel. Ésta se vuelve más grasa y con tendencia acneica.

- Olvídate del tabaco, el alcohol y las drogas, son muy perjudiciales para la piel.

- Adecua los cuidados y productos que uses para la piel a tu edad. Por ejemplo, los niños o las personas mayores suelen tener una piel característica y más sensible por lo que ayudará mucho que los productos para limpiar e hidratar sean específicos para estos tipos de piel.

- Observa periódicamente la piel para descubrir cambios que pudieran ser sugestivos de supervisión médica. Hazlo sobre todo si tienes lunares o manchas en la pielVigila si cambian de color, forma, pican o tienen los contornos irregulares y de ser así acude al dermatólogo.

- Si tienes la piel extremadamente sensible o atópica debes hacer más hincapié aún en los cuidados referentes a la piel. Cualquier agresión externa o aplicación de productos para la piel desaconsejados pueden producirte prurito o irritaciones en la piel. En estos casos mantén la piel lo más hidratada posible y haz uso exclusivamente de productos para piel aptos para tu tipo de piel. También puedes calmar las molestias con homeopatía hasta que la piel se regenere y vuelva a la normalidad.

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